RECUPERACIÓN DEL CASTILLÓN DE SANGÜESA

julio 3, 2017

03-07-2017

Levantando el Castillón de Sangüesa.

El río Aragón fue testigo mudo de todo lo que aconteció para crear el reino de Pamplona. Entonces Sangüesa, llamada la vieja, y una antigua fortaleza que debió ser el origen del burgo de Castillón, formaron una defensa perfecta frente a las razzias musulmanas que aprovechaban las buenas comunicaciones que facilitaba la calzada romana de Zaragoza-Ejea. Ruta que usaron los musulmanes para intentar someter las tierras de los vascones y también ruta usada por Carlomagno para regresar con sus tropas de Zaragoza antes de ser derrotado en Roncesvalles. Por tanto, era necesario para el pequeño reino de Pamplona defender el espacio amplio que marcaba el valle de Aibar y Valdonsella con fortalezas que controlaran los pasos y mantuvieran una comunicación visual que permitiera avisar de la llegada de tropas hostiles.

En el alto de Arangoiz debió existir en esos años una fortaleza diseñada para controlar estos límites del reino gracias a la altura que le facilitaba un cerro, el de Arangoiz, cuya orientación facilitaba la comunicación con otros fortificaciones y lugares importantes como leyre, Aibar, Rocaforte, Sos, Gallipienzo, Peña o Cáseda. En 1171 el rey Sancho el Sabio concedió fueros al pequeño burgo llamado del Castillón y desde entonces comienza a surgir los tenentes en los documentos, si bien la antigüedad del castillo será mucho mayor, tal como sucede en la mayoría de los castillos estudiados.

Uno de los responsables de la fortaleza fue el tenente Pedro Ladrón en 1185, el cual me resulta familiar puesto que tuvo la dura misión de defender años después la tenencia de Aitzorrotz en Gipuzkoa, castillo responsable de defender un macro espacio desde le llanada alavesa hasta la costa y en el cual las excavaciones arqueológicas que venimos realizando desde hace casi diez años aporta evidencias navarras de entonces.

Tal como Pedro Ladrón, varios tenentes y alcaides ocuparon el cargo de responsables de Sangüesa, lo que demuestra la importancia de esta fortaleza. Apellidos ilustres como Lehet, Aibar, Uriz, Artieda, Domezain, Ayanz, Suescun, etc. La documentación muestra listado de alcaides, obras, suministros y otros detalles hasta su destrucción definitiva en 1519, una vez consumida la conquista del reino de Navarra y para escarmiento por el intento de levantar la merindad por parte del mariscal Pedro de Navarra en 1516. Fue entonces cuando se intentó someter de forma más clara a la merindad de Sangüesa destruyendo sus castillos más importantes: el Castillón y la fortaleza de Burgui.

Dentro de dos años se cumplirán los quinientos años de esa destrucción y consideramos que era un buen momento para diseñar la recuperación de esta fortaleza del Castillón, de la que a pesar de contar numerosos documentos, desconocemos muchos datos referentes a sus características y fecha de su construcción. De forma paralela, es una oportunidad única para dar vida a un lugar que puede convertirse en un futuro parque que permita a los habitantes de Sangüesa, con un paseo diseñado para tal fin, llegar al castillo, disfrutar de las vistas, conocer los restos de la fortaleza y en definitiva incorporar este lugar de Arangoiz a los lugares a visitar en Sangüesa.

A principios de agosto comenzaremos los trabajos arqueológicos, cuya primera campaña se centrará en conocer la secuencia cronológica del castillo y en limpiar el entorno. Esperemos que podamos pronto mostrar los primeros resultados y contar con el apoyo de voluntarios para realizar los trabajos necesarios para recuperar este lugar y su historia.

Iñaki Sagredo Garde.


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