Igualdad



Mi nombre es Mª Blanca Labay Dieste soy natural de Sangüesa y toda mi vida he residido en esta nuestra Ciudad. Estudié en el Colegio de la Inmaculada y posteriormente trabajé en la empresa Sangüesina Textil en donde fui delegada sindical. En la actualidad estoy jubilada.

  • Blanca fuiste la primera mujer concejala en la Democracia. ¿Qué te motivó a presentarte?
    • El 3 de marzo de 1979 se celebraron las primeras elecciones democráticas para elegir los componentes de las Corporaciones Municipales y Concejiles desde los tiempos de la Segunda República.
      Durante la dictadura, los representantes municipales se elegían ??? una tercera parte entre los vecinos cabeza de familia, lo que pasó a denominarse el tercio familiar, otra tercera parte por elección de los organismos sindicales del municipio (sindicato único, vertical y fiel al Régimen), lo que se llamó popularmente el tercio sindical y el otro tercio por elección entre entidades económicas, culturales y profesionales del municipio, con una lista de candidatos que proponía el gobernador civil al Ayuntamiento, y que se llamaba el tercio de entidades o corporativo. Sin entrar en más detalles, lo que sucedía en la práctica era que el Gobernador Civil nombraba de hecho al Alcalde y por ende, a toda la Corporación. Como puede deducirse, pues, hasta estas fechas no había existido ninguna actividad política legal, aunque sí había habido actividad política realizada por grupos minoritarios y en la clandestinidad, lo que sí se había activado algo más, en los últimos años de la dictadura fue el movimiento sindical obrero, al margen y en contraposición al Sindicato vertical.
      Económicamente, la zona de Sangüesa se sostenía por el trabajo que ofrecían, fundamentalmente, dos empresas, una que ocupaba casi en exclusividad a hombres y otra que en la que trabajaban mujeres en su inmensa mayoría, aunque hacía poco que se había establecido en Cáseda otra con mucha proyección de futuro.
      Quiero señalar que, debido a circunstancias que sería muy prolijo desarrollar, el movimiento sindical activo había arraigado con más fuerza y profundidad en la fábrica de mujeres y dentro de ese movimiento estuve muy involucrada como delegada sindical en el Comité de las trabajadoras. El paso de la actividad sindical a la política municipal fue algo asumido muy naturalmente.
      En aquel tiempo, aunque habían aparecido gran número de partidos políticos, que poco a poco fueron recolocándose, la afiliación de cada uno de ellos era muy pequeña y si cabe, porcentualmente aún menor en Sangüesa. Para presentarse a aquellas primeras elecciones se movilizaron dos grupos, uno alrededor de los partidos de centro-derecha cuyo núcleo fundamental enraizaba con representantes de la antigua Corporación Local y otro formado por el resto de partidos y movimientos sociales que en aquel momento se consideraban de izquierdas. He de hacer notar que ha sido la única vez que esa Izquierda se presentó unida en una misma candidatura. Aunque las negociaciones que propiciaron este hecho fueron muy laboriosas, hubo gran generosidad por parte de todos los grupos para presentarse unidos. Esta generosidad desapareció completamente en las siguientes elecciones y así ha continuado hasta la actualidad.

 

  • ¿Qué reacciones encontraste entre tus compañeros y en la sociedad sangüesina en general?
    • No se puede ni se debe analizar un periodo histórico, sin ser capaces de ponernos en la situación de la época analizada. Aspectos que hoy consideramos naturales, en aquel momento y a pesar de los pocos años que han pasado, eran impensables y lo digo tanto a favor como en contra, es decir, en la mayor parte de los aspectos y sobre todo en los relativos a género, se ha evolucionado positivamente, aunque aún haya mucho trabajo por realizar, pero también podríamos señalar detalles en los que se ha producido una involución.
      Dentro de aquel contesto he de decir que mi relación tanto con mis compañeros de candidatura como con los de la otra candidatura que había resultado ganadora en las elecciones, así como con el Secretario del Ayuntamiento y demás empleados municipales fue normal, naturalmente, más estrecha con mis compañeros.
      Con la sociedad sangüesina también normal, no noté un cambio sustancial en mi relación con mis convecinos, aunque siempre hay comportamientos individuales que calificaré de desagradables y que prefiero no recordar.

 

  • Cuéntanos el proyecto en el que más a gusto trabajaste o el que más te satisfizo sacar adelante.
    He de insistir en la diferencia de época y situación. Acabábamos de salir de una época dictatorial que había impuesto sus maneras de actuación en todos los ámbitos sociales y que había normalizado unos hábitos que distaban mucho de ser normales, incluso para aquella época.
    Los Plenos de la Corporación se celebraban a puerta cerrada, con el falso criterio de que sólo los ediles estaban preparados para comprender lo que en ellos se trataba y que sólo ellos eran capaces de decidir lo que era bueno para nuestra Ciudad. Costó bastante esfuerzo pedagógico llegar a realizar un Pleno abierto y recuerdo que el primero fue meramente informativo, de presentación de la Normativa Urbanística, pero en el que no se trató de ninguna otra cuestión.
    Esta apertura se tomó bien por parte de la ciudadanía y era ilusionante ver el Salón de Sesiones completamente lleno. Poco a poco, esta ilusión fue perdiendo fuerza hasta la actualidad y aprovecho para animar a que se recupere aquella participación, además de continuar con el recientemente estrenado procedimiento de transmitirlo on-line.
    Otro proyecto que se puso en marcha en aquella Legislatura fue la creación del Instituto de Enseñanza Secundaria “Sierra de Leyre”.
    En Sangüesa venía funcionando un Colegio de Enseñanza Secundaria Homologado, privado, propiedad del Ayuntamiento de Sangüesa, subvencionado precariamente por la Consejería de Educación, gestionado por una Junta de Padres y con la colaboración de las Hijas de la Caridad. Se dieron los pasos necesarios para la compra del edificio y se consiguió que ese Colegio pasase a ser Instituto oficial dependiente directamente de la Consejería de Educación.

 

  • ¿Cómo ves la igualdad entre hombres y mujeres? ¿Entonces y ahora?
    • Basta con analizar la foto de toda la Corporación que incluyo en esta entrevista. En ese momento, año 1979, una mujer entraba a formar parte, por primera vez, de la Corporación Municipal. Si os fijáis en la foto, a mi me dejaron el lugar central, me lo tomaré por el lado de que la deferencia era por ser la más joven. Estos pequeños gestos que parecían no tener importancia eran muy habituales y aunque ya era mal visto ejercer la violencia sobre la mujer, todavía el pensamiento general era muy machista, “Eran condescendientes con nosotras porque éramos el sexo débil”.
      No obstante, en Sangüesa se había dado un caso muy singular, sin detenerme en las razones diré que la enseñanza no sólo estaba dividida por sexos, cosa habitual, sino que los chicos iban a las Escuelas Nacionales y las chicas a las Monjas de la Caridad. Además de la diferencia sustancial de las instalaciones, los chicos sólo podían estudiar, sin salir de casa, la Enseñanza Primaria, sin embargo, las chicas podíamos estudiar Bachiller y, en alguna época, hasta Enfermería y Magisterio. Las chicas, en general, adquiríamos un nivel de formación superior al de los chicos, pues salir de casa para estudiar solo se lo podían permitir los que iban a algún colegio religioso o sus padres tenían suficientes recursos económicos. Esta diferencia de formación no tuvo un reflejo posterior en ningún aspecto social.
      En los últimos años se ha avanzado mucho, pero hasta que no se consiga la igualdad de oportunidades plena, hasta que los órganos de poder no sean un fiel reflejo de la sociedad en la que el número de mujeres y hombres es similar, hasta que todo ello sea asumido de forma natural y deje de ser noticia por lo que significa de extraordinario, no tenemos que dejar de insistir en nuestras reivindicaciones.

 

  • Actualmente ¿sigues colaborando con colectivos?
    • Hace bastante tiempo que no tomo parte activa en la política municipal, aunque la siga con interés y mantenga, en ámbitos privados, mis opiniones. Creo que es tarea de la juventud impulsar nuevas ideas y su desarrollo, marcando el camino para la Sangüesa del futuro que va a ser para ellos. Y si algún consejo he de darles es que de vez en cuando miren hacia el pasado para recuperar todo lo bueno que entonces hubo que, a veces, se va perdiendo por el camino y analicen lo que se hizo mal para no volver a repetirlo.
      Estos últimos años me he centrado en la colaboración social, porque entiendo que una de las cosas que ha cambiado para mal es la velocidad con la que se está acrecentando la “brecha social”. En este aspecto ciertos colectivos y ONGs, están llevando a cabo funciones que les corresponden a la Administración en todos sus distintos niveles y de las que están haciendo una dejación, que yo me atrevería a calificar en algunos casos de delictiva.

 

  • ¿Qué quieres transmitir a las mujeres jóvenes de Sangüesa de tu experiencia?
    • La práctica totalidad de los avances sociales que se han conseguido han costado mucho tiempo, esfuerzo y a veces dolor. A cualquier cambio, aunque sea imprescindible como en el caso de la igualdad de género, se opone una resiliencia provocada por la costumbre que impregna todo el pensamiento humano y sobre todo el miedo a perder poder por parte del establishment.
      El tiempo ya lo hemos puesto en demasía, el dolor, por desgracia, ha sido y sigue siendo muy abundante y en algunos casos se ha asumido como cosa natural, el esfuerzo lo tenemos que seguir poniendo, vigilando cada una de las actuaciones y seguramente también las nuestras, para que comportamientos que el uso milenario ha normalizado, se vayan modificando hasta conseguir lo que debe de ser tenido como natural “LA IGUALDAD DE GÉNERO”.

 

  • ¿Quieres añadir alguna otra cosa?
    • Agradecer la oportunidad que me habéis brindado de contar mis experiencias en este foro, haciéndome recordar unas vivencias que ahora valoro como ilusionantes, y animar a todo el mundo, pero sobre todo a la juventud, a que sigan trabajando por Sangüesa, mirando siempre al futuro, pero sin dejar de beber en las fuentes de lo que tuvo de positivo el pasado, y para ello me ofrezco en todo lo que consideren oportuno.
      ¡¡¡Gracias!!!

 

Gracias a ti, Blanca, por compartir tus experiencias y reflexiones con todas nosotras. Eskerrik asko!