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2021eko uztailak 8

Xabier Jiménez Garcés consigue el reto de completar la circular Benasque – Aneto – Perdiguero – Poset – Benasque en menos de un día

Foto noticia

El pasado 3 de julio, el sangüesino Xabier Jiménez Garcés salía a las 00:00 corriendo desde Benasque junto con sus dos compañeros Sergi Vázquez y Albert Gómez. Por delante les esperaban 70 km, casi 6000 metros de desnivel positivo y las cimas del Aneto, Perdiguero y Posets. Esta gesta les llevó 23 horas cargadas de esfuerzo, sufrimiento, momentos inolvidables y grandes emociones. Al filo de las once de la noche completaban los últimos metros de su reto corriendo junto con sus amigos, familiares y demás gente que les ayudó y animó en la organización de está increíble hazaña.

 

Hola Xabi, en primer lugar ¡enhorabuena por completar este increíble reto!, toda una lección de pundonor, sacrificio y valores deportivos. ¿Cómo surge la idea de afrontar un reto así? ¿Cómo conociste a tus dos compañeros?

Desde hace varios años tengo en mente la idea de enlazar todos los tresmiles de los pirineos por sectores. Para entenderlo mejor, todos los montes de más de 3.000 metros de altitud que hay en los pirineos están agrupados en 11 áreas o sectores a lo largo de la cordillera. Mi idea era ascender todos los tresmiles de cada sector sin parar y a ser posible en el día. De esta manera, el año pasado me lancé a por ello, empezando por los sectores técnicamente más fáciles y con menos cantidad de tresmiles. Empecé enlazando los 11 tresmiles de la zona de Panticosa más la Gran Facha en 10 horas, 16 tresmiles en la zona del Perdiguero en 10 horas, 13 tresmiles de la zona de Ordesa en 15 horas, los 13 tresmiles del sector de Bachimala en 13 horas, etc. Cada vez que hacía una de estas actividades o “locuras” lo colgaba en Instagram. El verano pasado, tras colgar una de estas actividades me escribió un chico, Sergi, que también comparte la misma pasión que yo por la montaña y me propuso realizar alguna de estas salidas juntos, yo le dije que sí que encantado que ya planearíamos algo. Dos semanas más tarde se volvió a poner en contacto conmigo para decirme que había estado hablando con Pika, un amigo suyo, y que se les había ocurrido la idea de enlazar el Aneto, el Perdiguero y el Posets en el día, a ver si me unía a la aventura. Sin dudarlo ni un segundo le contesté que sí, y así comenzó todo. Teníamos pensado reunirnos para realizar entrenamientos juntos a lo largo de este año, pero por el Covid no fue posible conocernos en persona hasta finales de mayo.

 

A pesar de lo joven que eres, tu experiencia en montaña es muy alta y ya habías acometido retos de entidad tal como nos acabas de comentar. Esta experiencia previa seguro que ayuda a plantear algo tan serio como lo que acabas de hacer, pero también te hace ver con buen criterio la dificultad a la que te ibas a enfrentar. ¿Desde cuando y cómo afrontas la preparación para este reto

Sí, la verdad que desde siempre me ha encantado la montaña en todas y cada una de sus facetas. Al principio es verdad no eres consciente de la dificultad y los peligros que entraña la montaña, pero según vas cogiendo experiencia te conoces mejor a ti mismo y dónde están tus límites. Mi primer tresmil fue los Picos del Infierno cuando tenía 16 años, que ascendí con dos amigos. En ese entonces éramos bastante inconscientes, me acuerdo que nos quedamos sin agua en la cima en pleno verano y la bajada fue toda una Odisea. A partir de entonces poco a poco fui cogiendo experiencia y poniéndome objetivos más difíciles. He tenido la gran suerte de haber podido ascender varios cuatromiles en los Alpes, entre ellos el Mont Blanc en dos ocasiones, escalar cimas espectaculares como la Cima Grande de Lavaredo, y ascender muchas montañas en los Pirineos. Pero el salto al Trail Running o a correr por montaña lo di hace poco. Creo que la primera experiencia de este tipo fue cuando, en unas vacaciones en Tenerife con la familia, me escapé como quien dice a hacer la ruta 040, desde el mar hasta el Teide y vuelta al mar (aprox. 60km y 4000 desnivel positivo). La experiencia me encantó, y empecé a probar a hacer lo mismo en el Pirineo, recorriendo cada vez más distancia y desniveles. En cuanto al reto, se puede decir que empecé a entrenar específicamente para ello a principios de año. Tanto yo como mis compañeros no utilizamos ningún tipo de programación de entrenamiento específica, el objetivo era salir a correr y sumar kilómetros y desnivel, siempre disfrutando, y de menos a más. Entre una cosa y otra este año he corrido por el monte unos 1.200 km con 72.000 metros de desnivel positivo.

 

¿Como viviste las horas previas?

Las horas previas fueron de puros nervios. No te voy a mentir, estábamos más nerviosos porque todo lo que habíamos organizado saliese bien que por hacer el reto en sí. Nuestra idea desde el principio fue hacer del reto un día especial y disfrutarlo al máximo con familiares, amigos y todo el mundo que viniese a participar. Recuerdo que durante toda la semana no parábamos de hablar Pika, Sergi y yo en el grupo de WhatsApp para coordinar todo, estábamos los tres atacados de nervios. Una vez llegamos a Benasque el mismo viernes la cosa se calmó un poco, pero tampoco tanto como me hubiese gustado. Teníamos pensado dormir toda la tarde porque a las 00:00 salíamos y no íbamos a dormir en toda la noche, pero no hubo manera de dormir con la tensión del momento. Creo que el primer momento que fuimos conscientes de que ya estaba todo en marcha fue cuando nos juntamos con todo el mundo que iba a participar en Benasque para explicar el reto y repartir el material de los avituallamientos.

 

Llegan las 00:00 y salís desde Benasque con 70 km por delante y 6000 mts de desnivel positivo además de la dificultad del terreno, pasos técnicos como Paso de Mahoma, glaciar del Aneto, descenso del Perdiguero, cresta del Posets. ¿Qué te pasa por la cabeza esos primeros momentos de carrera?

La salida fue muy motivante, la mayoría de los participantes vinieron al punto de salida a darnos ánimos e incluso nos hicieron un pasillo. En ese momento no piensas para nada en lo que te viene por delante, estás concentrado en el momento y con muchísimas ganas de empezar. Llegan las 00:00 y empieza la cuenta atrás: 10, 9, …, 3, 2, 1. Aprietas el botón del reloj y empiezas a correr arropado por todo el mundo entre aplausos y vítores. Para cuando te quieres dar cuenta de qué está pasando ya reina el silencio absoluto y te encuentras con tus dos compañeros (más el padre de Sergi que nos acompañó los primeros kilómetros) en medio de la oscuridad corriendo bajo la luz del frontal. Según vas avanzando y como es de noche, es difícil no pensar de vez en cuando en lo que te queda por delante. A mí personalmente los primeros kilómetros hasta Coronas se me hicieron larguísimos, me daba la sensación de que la pista que sube hasta el refugio de Coronas no se acababa nunca. En esos momentos agachas la cabeza y tiras para adelante, intentando pensar en cualquier cosa que te distraiga. A mis compañeros, sin embargo, los primeros kilómetros se les pasaron volando.

 

¿Podrías describirnos los momentos clave por los que pasasteis en las 23 horas que duró el recorrido?

No sabría elegir los momentos clave, la verdad que fue una experiencia increíble a lo largo de todo el reto, una montaña rusa de emociones. Pero si me quedo con algo, sin duda es el apoyo que hemos recibido por parte de todo el mundo que se desplazó a Benasque, no hay palabras de agradecimiento.

La ascensión desde Benasque al Aneto fue tal y como lo planeamos, llegamos a la cima del Aneto sobre las 5:00 cuando todavía era de noche, con buenas sensaciones. Yo en la cima del Aneto empecé a encontrarme bastante mal, hacía muchísimo frío, empezó a dolerme la cabeza y dejé de sentir la mano izquierda. Además, llevaba un par de horas que no podía beber ni comer nada porque tenía el estómago revuelto y empecé a acusar la falta de energía. Bajando del Aneto, cuando llegamos a Portillones yo me sentía como un Zombie. Estaba mareado, con náuseas y mucho dolor de cabeza. Por suerte, empezaron a asomar los primeros rayos de luz y el empezar a perder algo de altura ayudó. La bajada de Portillones hasta Llanos del Hospital donde teníamos el primer avituallamiento sufrí muchísimo, llegando incluso a plantearme abandonar. Pero la llegada a Llanos fue increíble, mucha más gente de lo esperado animándonos y un pedazo de avituallamiento. Me forcé a comer y a beber bastante, y entre eso y el calor de la gente me recuperé bastante. Además, en Llanos se unieron Joseba y Jokin a correr con nosotros. Para mí Llanos fue el punto clave, pasé de llegar destrozado a salir casi como nuevo con las pilas cargadas. La subida al Perdiguero se me hizo bastante corta, sin palabras también al juntarnos con el grupo de montañeros/as de Sangüesa y lo que nos tenían preparado en el Portal de Remuñe. Otra vez recibimos muchísimos ánimos. En este punto del reto Pika empezó a sentirse bastante mal, también con algún mareo y muy cansado. La llegada a la cima del Perdiguero fue muy emotiva ya que en la cima esperaban el padre de Sergi y la pareja de Pika, y ambos se fundieron en un abrazo lleno de lágrimas. La bajada hasta Estós se nos hizo bastante larga, y se veía que Pika iba realmente mal. Intentamos animarle como podíamos para que llegase a Estós como fuese. La llegada a Estós otra vez increíble, ambientazo, sin palabras, y otro pedazo de avituallamiento. Yo la verdad que llegué muy bien y hablando con familia y amigos les dije que tenía claro que iba a acabar el reto. Pika también al comer y juntarse con la gente se animó un poco y con ayuda de su amigo Quimi, que nos acompañó en la última parte del reto hasta Benasque, decidió tirar hasta el final. La subida al Posets nos la tomamos con más calma, ya el único objetivo era acabar los tres sin importar cuánto tiempo nos costase. La cresta final la disfrutamos mucho y al llegar a cima nos abrazamos los tres, por fin éramos conscientes de que el reto estaba casi conseguido después de todo el esfuerzo de los últimos meses. Fue uno de esos momentos en los que sobran las palabras, nos emocionamos mucho los tres. La bajada mejor no comentar, muy muy larga, pero sabiendo que te quedan unos pocos kilómetros no te queda otra que tirar como sea. Cuando ya no podía más y todavía faltaban unos 6 kilómetros, escuché varios audios que me habían mandado mis seres queridos y eso me dio fuerzas para tirar hasta Benasque. La llegada fue brutal, una auténtica pasada, todos los participantes esperándonos y corriendo la última parte con nosotros, de verdad que fue increíble un momento que no se me va a olvidar nunca.

 

Y por fin llegáis a Benasque, 23 horas después. ¿Qué sensaciones y emociones te vinieron a la cabeza en la llegada?

Como ya he dicho, la llegada fue espectacular. Estábamos los tres hechos polvo al límite de nuestras fuerzas y ya se había hecho de noche otra vez. Pero escuchar a lo lejos los ánimos y el calor de la gente nos empujó hasta la meta. Me acuerdo como poco a poco se iba uniendo la gente a correr con nosotros la última parte. Y ya entrando a Benasque otra vez nos hicieron un pasillo y nos juntamos todos. Fue increíble el ambientazo de meta. No podía parar de pensar en todo el mundo que nos había ayudado a lo largo del reto y que nos había empujado a llegar hasta allí. Mis padres, mi hermana, mi novia, amigos, etc. Fue un cúmulo de emociones difícil de expresar, pero sobre todo gratitud, muchísima gratitud y mucha felicidad. Para mí ha sido una experiencia única, el mejor día que he tenido en la montaña, y ha sido sin duda gracias a todo el mundo que nos ha apoyado.

 

Aun estas digiriendo la gesta, pero seguro que tienes la siguiente en mente. ¿Hay algo ya que te ronde?

Bueno, no te voy a engañar, siempre hay ideas y proyectos en la cabeza. A corto plazo, este agosto me voy a ir a los Alpes con varios amigos con la idea de subir el Cervino y algún otro cuatromil, además de hacer varias escaladas en Chamonix, todavía está por decidir. También tengo en mente seguir con mi proyecto de enlazar los tresmiles del Pirineo por sectores, me gustaría de aquí a noviembre antes de que caiga la primera nevada enlazar los 24 tresmiles del sector de Ordesa y los 22 tresmiles del sector del Posets entre otros. Pero bueno, todo se verá venir. Por ahora, calma y a recuperarse.

 

Después del confinamiento, muchísima gente ha descubierto y se ha aficionado a la montaña. Desde tu experiencia tanto en alpinismo como en escalada, ¿qué consejo darías a toda esa gente que empieza a conocer la alta montaña que tenemos en los Pirineos?

Lo primero, que todo tiene un proceso. Me parece genial que la gente descubra y se aficione a la montaña, es indudable que el medio natural ofrece infinitas posibilidades para todos los niveles y que el senderismo, el alpinismo y la escalada son actividades muy saludables y recomendables. Sin embargo, no se puede pretender ascender cualquier montaña sin contar con experiencia y conocimientos previos. No me considero ningún experto ni muchísimo menos, me parece que como todo en la vida hay que apelar al sentido común. No tiene sentido intentar ascender una montaña complicada, independientemente de la altitud, si no se cuenta con la experiencia previa suficiente, ya que las consecuencias pueden ser fatales. Hoy en día existe mucha información en internet, mi consejo es informarse muy bien antes de realizar cualquier actividad. Lo mismo pasa con el material y la meteorología, son dos aspectos que siempre hay que tener en cuenta. En cuanto al material, siempre hay que ir bien preparado, mejor que sobre que no que falte. Si se tiene cualquier duda, nunca está de más preguntar a alguien con más experiencia y que pueda aconsejarnos a la hora de planificar nuestra actividad.

Y lo segundo, que es importantísimo respetar la naturaleza y el medioambiente, así como al resto de personas que nos encontremos en la montaña. Es indudable que en los últimos meses las zonas más conocidas de los Pirineos están sufriendo una masificación, con el efecto en el medio que esto conlleva. Es por ello que, ahora más que nunca, se requiere un mayor cuidado y respeto, al fin y al cabo, en mi opinión es crucial preservar el entorno natural.

Por último, me gustaría agradecer enormemente la participación del club de montañeros de Sangüesa por todo el apoyo recibido a lo largo del reto. También agradecer a todos amigos/as y familiares tanto de Pika como de Sergi. Por supuesto, a todos mis amigos/as que se acercaron a animarme y los que no pudieron hacerlo, pero estuvieron pendientes tanto el día del reto como los días previos. Y como no, a mi familia y a Maria por todo el apoyo y la motivación que me transmiten día a día. Sin todos vosotros y vosotras este reto hubiese sido imposible, mil gracias de todo corazón.

 

PERFIL DEL RETO

HORARIOS (horarios, distancias y desniveles aproximados):

  • Benasque: 00:00.
  • Coronas: 1:45 (14 km, 800 m d+)
  • Aneto: 5:10 (19.5 km, 2400 m d+)
  • Llanos: 7:40 (30 km, 2450 m d+)
  • Perdiguero: 11:40 (39 km, 4050 m d+)
  • Estós: 14:40 (46.5 km, 4200 m d+)
  • Posets: 19:00 (52.5 km, 5700 m d+)
  • Benasque: 22:40 (73 km, 5850 m d+)

 

PARTICIPANTES:

  • Xabier Jiménez Garcés
    • 26 años. Sangüesa/Zangoza.
    • Alpinista desde hace varios años, habiendo subido cimas emblemáticas como Mont Blanc (x2), Cima Grande di Lavaredo, Barre des Écrins, Gran Paradiso, Toubkal, Teide (ruta 040), entre otras.
    • Escalador, tanto en modalidad deportiva como vías de varios largos.
    • Amante de los pirineos desde muy pequeño, habiendo ascendido en varias ocasiones las cumbres más importantes. En los meses de calor combino el Trail Running con actividades más alpinas como aristas y vías de varios largos. Durante los meses de invierno me centro más en ascensiones invernales, corredores y esquí de travesía.
    • Durante estos últimos meses me he centrado en intentar enlazar todos los 3000 de los pirineos por sectores, ascendiendo todos los 3000 de cada sector en el día.

 

  • Sergi Vázquez
    • 20 años. Montmeló.
    • Actualmente subiendo todos los 3000’s del Pirineo. Desde los últimos años combinando el trail running con el alpinismo.
    • Desde los 10 años subiendo montañas de más de 3000 metros. Primera ascensión a la Pica d’Estats en 2010.
    • Primera maratón de montaña, Trail Vielha Molières con 44km y 4200 m+, a los 18 años, siendo el corredor más joven de todas las ediciones de la carrera.

 

 

 

  • Albert Gómez o Pika
    • 35 años. Sort.
    • Instructor de Fitness, monitor Ciclo Indoor, entrenador personal, etc.
    • Dos veces ascendidos todos los 3000’es de los Pirineos 2011- 2015
    • Copa Catalana de Raquetas de Nieve (2015 – 3ra posición)
    • Copa España de Maratones de Montaña (2011 – 9a posición)
    • Copa Catalana de Carreras de Montaña
    • Mountain Running International Cup
    • Ascensión invernal 4000’es de Marruecos
    • Cavalls del Vent en 11h

 

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