Actualidad



El sábado día 1 de junio, se inauguró en el alto de Loti el grupo escultórico que, bajo la denominación de “Loiti, cementerio clandestino” se ha colocado para homenajear a las personas asesinadas en 1936.

 

Éstas fueron las palabras que leyó el alcalde Angel Navallas:

Consejera del Gobierno de Navarra, Director del Instituto Navarro de la Memoria, alcaldes y concejales de Aibar, Andosilla, Burlada, Cárcar, Cáseda, Isaba, Sos del Rey Católico, y Urraúl Bajo, miembros de las Asociaciones de la memoria, familiares y amigos de las víctimas y de sus familias,

Buenos días a todas y todas, eguno guztioi.

El futuro se construye desde la memoria. La memoria de lo que somos y lo que hemos sido. Memoria también del pasado más oscuro, de un horror que todavía nos interroga. ¿Cómo fue posible una violencia tan bárbara como la que se desató tras el golpe militar de 1936? Estas dos vertientes del alto de Loiti y sus habitantes fueron testigos de un terror cruel contra vecinos y vecinas de nuestros pueblos, unos más cercanos, otros alejados de aquí. Esta carretera, que se construyó para unir nuestros pueblos y nuestras gentes, se convirtió en destino definitivo de muchas personas, al menos 68, que vieron romperse así sus proyectos, sus aspiraciones, sus reivindicaciones. Dejaron atrás muchas familias rotas, que sufrieron en obligado silencio el dolor de la pérdida y las penalidades que le acompañaron. Muchos familiares os habéis acercado hasta aquí hoy, y yo quiero transmitiros todo nuestro cariño y afecto. El mismo con el que Mikel Iriarte, el autor de este memorial, ha transmitido a este precioso conjunto.

Es gratificante comprobar que en torno a este proyecto hemos sabido confluir gobierno, ayuntamientos y asociaciones, que todos y todas nos hemos implicado y lo hemos sacado adelante. Este amplio respaldo que ha recibido este proyecto, y que se percibe hoy aquí también, es importante para que este hermoso memorial que hoy inauguramos, lugar de memoria para muchos de nosotros, se convierta también en un nuevo Lugar de Memoria Histórica de Navarra.

Confío que este lugar se convierta en lugar de encuentro y de reflexión sobre un pasado de violencia que nunca debió ocurrir, cuyas víctimas, muchas de ellas no encontradas, nos siguen interpelando sobre las terribles consecuencias de ideologías deshumanizadoras. Como recuerdo permanente para que nombres asociados al dolor de tantas personas, como Lekaun, Sengáriz, Izko, Aldunate, Nardués o Loiti, se asocien ahora también a un lugar que mira al futuro sin olvidar el pasado. Nunca más aquel horror para nadie.

Antes de finalizar quiero agradecer al Gobierno de Navarra y a todas las Entidades y Asociaciones que habéis compartido la iniciativa del Ayuntamiento sangüesino.

Mi agradecimiento, también, a Mikel Iriarte, creador de este grupo escultórico y a los miembros de la brigada de obras del Ayuntamiento de Sangüesa que han colaborado para poder colocar cada pieza en el sitio que le correspondía, y los Ayuntamientos de Aibar y Urraúl Bajo por prestar los elementos necesarios para la celebración de este acto.

A Fermín Valencia, al Grupo Rocamador de Danzas y a la txaranga de Lumbier que se ha querido sumar a este acto ya que, incomprensiblemente, su Ayuntamiento no lo ha hecho.

Agradezco a David Maruri Orrantia, sangüesino, por su trabajo de recopilación de datos, historias, anécdotas y vivencias, que ha ido recopilando desde hace muchos años de los familiares de los fusilados y de las personas de cada uno de los pueblos o lugares que han tenido algo que ver con lo que nos ocupa.

Mi agradecimiento, por último, a todas las personas que os habéis acercado a este lugar para celebrar este merecido homenaje.

 

Eskerrikasko denori