Juventud



El pasado día 5 de septiembre, se realizaron dos descensos interpretativos por el río Aragón, guiados por un técnico especialista en rafting (empresa RiverGurú) y un biólogo encargado de la parte de educación ambiental. La jornada de la mañana transcurrió de 9:00 a 13:00 y contó con la participación de 4 personas (edades comprendidas entre los 14 y 16 años). La jornada de la tarde fue de 15:30 a 19:00 y contó con la participación de 5 personas (edades de 12 a 14 años).

La actividad se desarrolló con un enfoque lúdico y otro educativo, disfrutando de lo que supone una actividad deportiva como ésta mientras que se aprende sobre los diferentes aspectos relacionados con el río: su dinámica natural, su flora y su fauna. A lo largo del trayecto, se realizaron diferentes paradas para poder explicar algunos elementos clave, como pueden ser las especies más representativas de árboles y animales que pueblan los ríos.

En lo referente a la parte botánica de la actividad, se explicaron las características propias de los álamos blancos, alisos, sauces y fresnos, aprendiendo a diferenciarlos entre sí y a conocer el lugar que ocupan en el bosque de ribera. También se explicaron las diferencias entre otras plantas propias de las orillas, como los carrizos, las espadañan y los juncos, además de otras especies acompañantes como las mentas acuáticas o la salicaria. A lo largo del trayecto también surgieron especies exóticas que fueron comentadas, como la acacia o el plátano.

Sobre los diferentes animales que se pueden observar en el río, destacaron las garzas reales, los andarríos chicos, las lavanderas cascadeñas y el Martín pescador, vistos todos ellos en algún momento del descenso. Otras especies como la nutria y el castor, fueron identificadas por sus señales, como huellas, excrementos y otros indicios de presencia como los troncos y ramas comidas. Destacó la presencia de una castorera (refugio de castores europeos), que fue visitada con más detalle en los dos descensos.

Otro elemento comentado durante el descenso, fueron los nidos de los picapinos y su función clave como refugio de multitud de especies. Así, no solo aprendimos a identificar los nidos de esta especie de ave, sino que sirvió además como ejemplo de interacción entre otras especies clave, como los murciélagos, poniendo de manifiesto la conexión y relaciones de interdependencia que se dan en el mundo natural.

Otras especies como los peces, mejillones de agua y varias especies de insectos acuáticos, se buscaron de manera activa mediante el uso de mirafondos y tamices. De este modo, se pudieron ver dos especies de peces, el piscardo o chipa y el lobo de río o locha, además de larvas de libélulas, escarabajos acuáticos como el ditisco, notonectas, gerris o zapateros, moscas efémeras, algunos tricópteros y camarones. Por desgracia, no se localizó ningún mejillón de agua dulce. Destacó la presencia de cangrejo señal, que dio la oportunidad de hablar sobre esta especie, y otras relacionadas como el cangrejo rojo y el autóctono.

Cabe señalar la baja presencia de peces detectada a lo largo del descenso, así como un excesivo aporte de sedimentos finos que colmatan el lecho del río, reduciendo la capacidad del río de mantener buenas poblaciones de macroinvertebrados acuáticos.

Finalmente, también se habló sobre las dinámicas naturales del río, sus procesos erosivos y su aporte de materiales. Se comentó la necesidad de respetar el territorio propio del río y de entender que la manera de evitar problemas en el futuro, pasa por conocer los ciclos anuales y saber identificar las zonas naturales de inundación, evitando construir dentro del cauce.