Medioambiente



Una iniciativa de la Asociación Ardaska con la colaboración del Ayuntamiento de Sangüesa-Zangoza.

En el marco de la Agenda 2030 que persigue 17 objetivos de sostenibilidad en el que Sangüesa va desarrollando distintas actividades ponemos en marcha esta iniciativa de la Asociación ambiental Ardaska.

Desde el ayuntamiento de Sangüesa-Zangoza, nos proponemos nuevos criterios de gestión y mantenimiento de las zonas urbanas ajardinadas, apostando por un entorno más saludable, libre de pesticidas, más diverso y con un consumo responsable de los recursos naturales permitiendo que la flora nativa se desarrolle y florezca. Cambiando el calendario de siegas periódicas de cortacésped o desbrozadora, las diferentes especies vegetales que componen nuestros jardines pueden expresarse libremente y sorprender al público con la presencia de flores y la consecuente atracción de fauna asociada a ellas, sobretodo de aves e insectos.

Entre las especies más emblemáticas que pueden aparecer en los jardines, se encuentran las orquídeas silvestres y de las aproximadamente 83 especies que pueden encontrarse en Navarra, 26 han sido encontradas en lugares tan inesperados como rotondas, jardines públicos o paseos fluviales. Sangüesa se encuentra localizada en una bioregión (zona geográfica de determinadas características biológicas) con una alta diversidad botánica, contando incluso con una de las escasísimas poblaciones de Barlia robertiana, la orquídea gigante. Además, esta localidad se encuentra muy cerca de otra población de una especie muy singular, Orchis papilonacea, la orquídea mariposa, catalogada como En. Peligro según el DF254/2019 que establece el catálogo de especies de flora amenazada de Navarra.

Durante los meses de febrero, marzo y abril, se revisarán visualmente cada uno de los espacios públicos destinados a césped intensivo del interior del casco urbano de Sangüesa-Zangoza. En estas búsquedas, se registrarán los lugares donde aparezcan orquídeas (en estado de roseta en estas fechas), con la intención de elaborar un primer mapa con las zonas de mayor interés para la conservación.

Los céspedes que contengan algún ejemplar de orquídea, serán identificados con estacas de madera y cinta de obra, acotando una zona alrededor de las orquídeas de entre 1-2 m. De esta forma podrá valorarse un calendario de siegas que permita la floración de estos ejemplares, que de otro modo, nunca llegarían a florecer. Al final de este proceso de búsqueda, podremos contar con una serie de localizaciones con orquídeas silvestres que florecerán y aportarán biodiversidad y color a los paseos de vecinas y vecinos. En estos paseos tendremos la ocasión de conocer valores naturales que nos han pasado desapercibidos y la oportunidad de intercambiar conocimiento, a la comunicación interpersonal, y al bienestar personal.

Este trabajo de búsqueda y mapeo se realizará mediante la participación de voluntarios y voluntarias de la asociación ambiental ARDASKA, así como cualquier persona interesada que quiera colaborar.

Con esta iniciativa, se anima a la ciudadanía a pasear para ir a conocer sitios nuevos con valores naturales de interés, pudiendo favorecer la movilidad personal e impulsar la puesta en marcha de actividades y de medidas de ocio activo que consiguen una mejora para la comunidad. Sólo hace falta apuntarse: ardaskazangoza@gmail.com o en las oficinas municipales dejando nombre y número de contacto.

Fotos: Orquídeas silvestres en estado inicial de “roseta” (izquierda y centro) localizadas el 17/02/2021. Ejemplar de individuo florecido (derecha), encontrado en el paseo de Cantolagua en junio de 2020.

Las orquídeas que en esta época tienen forma de roseta (como en las imágenes superiores), presentan una variedad de formas y colores interesante. Algunas imitan las formas de invertebrados como abejas o avispas, otras, lo hacen con colores puros e intensos. Pero lo que más las caracteriza es algo muy especial: para su germinación, de proceso largo, necesitan una simbiosis con una micorriza, una especie de hongo, y pasa otro tiempo largo hasta que llegan a florecer. Por este motivo, son indicadoras de la calidad ambiental de los suelos en los que aparecen, ya que: si han germinado, al menos durante 5 años en ese jardín no se han utilizado productos químicos (que matarían a la micorriza), y si han florecido, ese periodo puede establecerse en 7 años o más. La duración de ese tiempo dependerá del tipo de orquídea con el que nos encontremos.

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