Ayuntamiento Sangüesa / Zangozako Udala

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar tu navegación, adaptarse a tus preferencias y realizar labores analíticas. Al continuar navegando aceptas nuestra Política de Cookies.
05 de julio de 2021

Entrevista a Roberto Elizalde, director del Colegio Público Luis Gil

Foto noticia

Parece que ha pasado mucho tiempo desde el comienzo de curso, han sido nueve meses (o alguno más) intensos, de adaptación a una nueva normalidad que tenía muy poco de normal. Al frente del Colegio Público “Luis Gil” ha estado Roberto Elizalde, director durante los últimos años, con quien hacemos balance recién concluido el curso escolar.

– ¿Cómo recuerdas el comienzo de curso, Roberto? Los preparativos, los protocolos…

Antes de comenzar el curso, durante el verano, tenía por delante una responsabilidad mayúscula. Siempre hay una gran responsabilidad en la dirección de un centro como este, con cerca de cuatrocientas personas cada día entre alumnado y personal del centro, pero este curso se presentaba una situación inédita y extremadamente complicada. Nadie daba un duro por la continuidad de la enseñanza presencial en los centros educativos y hemos aguantado a un gran nivel todo el curso.

Mi preocupación era muy grande y pasé todo el verano en el colegio, excepto cuatro días seguidos en agosto que me propuse no ir a trabajar. Medí cada posibilidad y cada detalle para que todo funcionara de la mejor manera posible. Creo que el Plan de Contingencia ha estado muy bien diseñado. Luego la colaboración del profesorado, alumnado y familias ha sido fundamental. Lo hemos conseguido entre todos/as.

Se dio muchísima información a las familias a través de circulares y avances informativos antes del comienzo del curso. Posteriormente a través de la página web del colegio que tenía información muy completa y actualizada y, sobre todo, en las charlas informativas que realicé personalmente para las familias a través de videoconferencia.

Se trataba de que las familias, en este caso, tuvieran toda la seguridad de que sus hijos e hijas estaban en las mejores condiciones posibles para una enseñanza presencial en el colegio. La tranquilidad necesaria ante tanta incertidumbre.

El profesorado dispuso también de unas pautas muy claras desde el primer día para el buen funcionamiento del Plan previsto.

 

– Académicamente el curso pasado también supuso un reto con la suspensión de las clases presenciales. ¿Fue complicado el trabajo del profesorado?

Efectivamente fue todo muy complicado, pero reaccionamos con mucha prontitud a la exigencia de la enseñanza no presencial. Hay que tener en cuenta que, aparte de constituir una situación inédita también era una situación no prevista ni programada. Nos enteramos del cierre de los centros escolares a la vez que todo el mundo. No tuvimos información previa.

A los dos días hábiles del cierre de los centros ya teníamos todo el planteamiento de enseñanza no presencial para el alumnado del centro. El Gobierno de Navarra informó del cierre de los centros el jueves día 12 de marzo de 2020. El viernes 13 el alumnado y familias acudieron por última vez al colegio para las primeras instrucciones y recoger sus materiales. Durante todo el fin de semana modifiqué la estructura de la página web para crear nuevas secciones en las que se centralizaron todas las propuestas de actividades que tenía que preparar el profesorado. El martes 17 estábamos plenamente operativos, después de haber realizado sesiones de preparación por videoconferencia con todo el profesorado.

Los tres meses siguientes fueron de actividad escolar no presencial, con una alta exigencia para toda la Comunidad Educativa. Además del importante trabajo del profesorado, hay que destacar y reconocer la gran labor de las familias y alumnado para solventar todos los inconvenientes generados por esta situación en el ámbito de la propia organización familiar.

 

– ¿Se han ido solucionando esas dificultades iniciales y trabajando también en nuevos proyectos, obras…?

Al principio nos sorprendió muy pronto la primera cuarentena, el 10 de septiembre, y fue un susto para todos/as. Luego tuvimos un par más. Escasísimo, dada la evolución de contagios en las diferentes olas. Hay que destacar que no ha habido ningún contagio en el colegio; han sido contagios externos en el entorno familiar y social del alumnado.

Inicialmente la coordinación entre Salud y Educación, así como la organización y las pautas hacia los centros educativos dejaban mucho que desear. Entiendo que todo era muy complicado, pero las direcciones de los centros estábamos en medio de la nada intentando solventar situaciones que no nos correspondían. Después esta situación fue mejorando con el tiempo. No voy a relatar las circunstancias concretas, que son muchas. Personalmente, tuve la suerte de contar con la ayuda y el apoyo del Inspector de Educación del centro, Joxemi Zabaleta, y estábamos en contacto a todas horas incluidos los fines de semana. Acerté también en contactar con algún centro que había pasado antes que nosotros por situaciones similares y conseguimos unos números de teléfono a los que dirigirnos ante las dudas y cuarentenas. Lo curioso es que nadie nos había informado de la existencia de esos números. Sorprendente. Luego otros centros contactaron con nosotros y ofrecimos nuestra ayuda.

A lo largo del curso hemos llevado a cabo todas las actividades complementarias que se podían realizar con la aplicación de las medidas de barrera. No se han realizado salidas fuera de la localidad, pero sí un buen número de actividades y salidas por la localidad con propuestas propias o bien del Ayuntamiento, Casa de Cultura, etc.

También internamente hemos llevado a cabo actividades complementarias muy interesantes y con estricto cumplimiento del Plan de Contingencia: Halloween, Navidad, Día del Libro, Despedida del alumnado de 6º, Fiesta Fin de Curso, etc. La dificultad añadida en cuanto a la organización de estas actividades que alcanzaban a todo el alumnado del centro es que no se podía mezclar el alumnado de diferentes aulas o Grupos Estables de Convivencia, lo que ha supuesto realizar un ‘encaje de bolillos organizativo’.

En cuanto a obras y proyectos hemos realizado la renovación de las cocinas del colegio con una importante aportación económica por parte del Departamento de Educación. También ha habido un esfuerzo importante por parte del Ayuntamiento, que ha colaborado económicamente y ha dado impulso y apoyo a esta propuesta del centro. El próximo curso, la comida se elaborará in situ en las cocinas del colegio después de más de treinta años con servicio de catering en este comedor comarcal.

En el ámbito de la gestión se han producido este curso precisamente varios cambios desde el Departamento de Educación y circunstancias concretas que han lastrado enormemente a los Equipos Directivos: cambio de la Norma 2020 del Sistema de Gestión de Calidad en el que participamos, retraso de tres meses en el Período de preinscripción del nuevo alumnado, cambios en el sistema de formación del profesorado, etc. Hay que decir que finalmente hemos sobrevivido a todo, con un esfuerzo extraordinario y en estas circunstancias.

 

– Además, este fin de curso tiene para ti una importancia especial.

Efectivamente, el año 2021 estaba marcado en mi agenda vital desde hace tiempo. Acabo de cumplir 60 años y me encuentro con mucha ilusión todavía, pero muy cansado. Me jubilo. Es el momento de dejar paso a otras compañeras y compañeros que continúen con esta tarea tan importante como es la gestión de un centro educativo.

La dirección de un centro educativo es una tarea compleja. Una buena gestión de todos los resortes internos y externos del centro mejora el rendimiento escolar. No sólo se enseña y se aprende dentro del aula; la organización también educa.

Este curso se ha demostrado especialmente que una buena organización es fundamental. También por esta razón ha sido un curso especial para mí.

 

– Después de tantos años dedicados a la docencia ¿con qué te quedas? ¿Qué recuerdo o qué momento guardas con especial cariño?

He disfrutado siempre de mi trabajo. Partiendo de esta circunstancia es evidente que los buenos momentos ganan por goleada. He tenido la suerte de trabajar en varios ámbitos de la educación: la docencia, la formación del profesorado, la innovación, la gestión y dirección.

Cuando he sido docente sin responsabilidad de gestión, he estado siempre inmerso en proyectos de innovación, generalmente en el ámbito de la Tecnología Aplicada a la Educación. Esto me ha deparado muy buenos momentos. He impartido formación a otros docentes, he participado en Congresos y Jornadas como ponente y me ha permitido conocer personas muy interesantes en el ámbito profesional y humano.

Los recuerdos en estos 34 años son numerosos. En los últimos días, tanto la APYMA Nora en representación de las familias, como el personal docente y no docente del centro nos han preparado una despedida excepcional por la jubilación. Para no olvidar ni dejar de agradecer.

Aparte de estos momentos mágicos y emotivos, de todos los recuerdos me quedo sin duda con cualquier momento en el que un alumno o alumna del colegio me saluda por el pasillo y me dice simplemente “Hola Roberto” con ese cariño y naturalidad que se da a quien consideras cercano y amigo. Es el respeto que da la mutua consideración.

 

– No eres el único maestro que se jubila este año ¿verdad? ¿Tenemos cantera en Sangüesa y comarca?

Mis compañeras del Equipo Directivo, Trini Osés y Mª José Zabaleta, se han jubilado también este curso. Creo que hemos formado un buen equipo: los tres creemos firmemente en la importancia del factor humano en la educación. Mª José formó parte del Equipo Directivo en mi primera dirección, a partir de 1996. Luego acompañamos a Trini Osés en su etapa como directora y hemos finalizado los tres juntos en mi última dirección. Ha sido un placer para los tres trabajar codo con codo todos estos años.

En Sangüesa y comarca hay una gran cantera de docentes. Cada año recibimos a alumnado de prácticas del Grado de Maestro/a y todos de esta zona. Somos centro formador y colaborador con varias universidades.

Hay docentes a los que he impartido clase como alumnos/as y ahora son compañeros y compañeras de trabajo. No sé si pasará en otras zonas o localidades, pero aquí hay una amplia cantera de docentes. Es interesante.

 

– ¿Quieres añadir algo más?

Bueno, ya que estamos en ello, me gustaría terminar diciendo que la educación es tarea de todos/as. La teoría la sabemos. En la práctica debe traducirse en una auténtica implicación de toda la Comunidad Educativa. Admiro a los padres y madres, fundamentalmente son madres, que dedican buena parte de su tiempo a formar parte de la APYMA o que participan activamente de la vida del centro. Respetando las competencias de cada uno/a, es esencial que todos/as participemos en la educación de los niños y niñas que van a ser los protagonistas del futuro. Debemos compartir juntos esta tarea. Si además añadimos un toque de amabilidad y empatía, perfecto.

NOTICIAS RELACIONADAS

Facebook
Instagram
whatsapp